Camperizar una Ford Transit antigua: lo que me costó de verdad

Campericé una Ford Transit desde cero. Me llevó ocho meses y unos 7.000 € en materiales, sin contar la furgoneta.

fotos varias interior y exterior de furgo camper ford Transit 2005

En esta página te cuento el reparto real del dinero, dónde se me fue más de lo que esperaba, qué contraté a un profesional y qué me costó homologarla en la ITV. Todo con cifras concretas, porque cuando yo empecé no encontré ninguna.

Y te adelanto la que más sorprende: más de la mitad del presupuesto se fue en madera y aislamiento. No en la electricidad, ni en el techo, ni en la ducha.

El presupuesto total: furgoneta más camperización

Hoy una Ford Transit de carga sin camperizar se mueve entre 3.000 y 5.000 € según estado y kilómetros, (de esos años, 2005 mas o menos).

Sumando mi camperización, el proyecto completo sale entre 10.000 y 12.000 €.

Eso es aproximadamente lo que cuesta una camperización básica hecha por un taller, sin la furgoneta. La diferencia es que haciéndolo tú eliges cada material y sabes exactamente qué hay detrás de cada tabique.

En qué se fue el dinero

Madera y aislamiento: más de 3.500 €

Aquí se fue más de la mitad del presupuesto, y es lo que menos se espera nadie.

El grueso fue el contrachapado fenólico, que compraba en Leroy Merlin y me lo cortaban a medida allí mismo. A eso hay que sumar el aislante, el vinílico del suelo y el suelo de DM.

Y un detalle que encarece más de lo que parece: no compras toda la madera de golpe. Cada cuatro o cinco días volvía a por más, porque hasta que no montas una parte no sabes exactamente qué necesitas para la siguiente.

mesa de trabajo improvisada en casa para armar y hacer los muebles camper

El resto: electricidad, agua y mano de obra

Los otros 3.500 € se repartieron entre la batería AGM, el panel solar, el inversor y el regulador, la grifería y el depósito de agua, la ventana Fiamma, la claraboya y la calefacción.

Cuadro eléctrico en construcción de una Ford Transit camperizada
vista inicial de parte eléctrica «en construcción» de la furgo camper

Y hay una parte que conviene mencionar aunque no quede bien: no lo hice todo yo. El panel solar y la claraboya los instaló un camperizador profesional, con su mano de obra correspondiente. Son dos trabajos que implican agujerear el techo, y ahí un error se paga caro.

Con el inversor el error típico es calcular solo la potencia continua y olvidar el pico de arranque, que en una nevera de compresor o una herramienta llega a ser cuatro veces mayor. Puedes salir de dudas con la calculadora de inversor 12V a 220V.

El otro fallo caro de esa parte es la sección de cable: demasiado fino provoca caídas de tensión que luego se confunden con una batería defectuosa. Lo explico en qué pasa si usas un cable demasiado fino.

El peor dinero que gasté: mil euros en agua caliente que no funciona

Si tengo que señalar un error del proyecto, es este.

Me gasté cerca de 1.000 € en un sistema de agua caliente por intercambiador de calor. El aparato lleva una centralita desde la que enciendes el sistema y controlas la temperatura, y funciona aprovechando el calor del líquido refrigerante del motor: un intercambiador coge ese calor y lo transmite al circuito de agua caliente de la ducha.

Sobre el papel es elegante. Aprovechas calor que ya estás generando y no gastas gas ni electricidad.

Una cosa que sí tenía aquella furgoneta y que no valoré en su momento: aire acondicionado de fábrica. Con el motor en marcha enfriaba más que cualquier equipo de camper, y no costaba nada. Lo cuento en aire acondicionado en camper.

El problema

Para tener agua caliente tienes que arrancar la furgoneta y tenerla en marcha no menos de veinte minutos, hasta que el refrigerante alcanza temperatura.

Y después de esos veinte minutos, lo que sale es agua apenas templada durante unos cinco segundos. Inmediatamente después, vuelve a salir fría.
Veinte minutos de motor encendido para cinco segundos de agua tibia.

Y además complica la instalación

No es solo el precio y el rendimiento. Este sistema obliga a llevar la manguera del circuito de la ducha hasta el motor y traerla de vuelta, lo que significa atravesar el vehículo entero con dos tramos de tubería, con sus pasos, sus fijaciones y sus posibles puntos de fuga.

Todo eso para un resultado que no da agua caliente utilizable.

Qué haría hoy

Con esos mil euros habría montado un calentador de gas o un termo eléctrico, que es lo que usa casi todo el mundo. Y me habría ahorrado además el recorrido de tubería hasta el motor.

Si estás valorando un intercambiador de calor porque parece la opción elegante, pruébalo antes de comprarlo o pregunta a alguien que lo tenga instalado. Yo no encontré a nadie que lo hubiera usado de verdad, y por eso lo compré.

vista de frente acceso a ducha desde puerta de acceso furgo



La homologación: se paga por elemento

Esta es la parte que casi nadie explica y la que más sorprende cuando llega el momento.

No se homologa «la camperización» como un todo. Se homologa cada elemento por separado, y cada uno tiene su coste. En mi caso salía a unos 100 € por ítem.

Y ahí está el detalle que conviene tener en la cabeza antes de empezar a comprar: cuantos más elementos añadas al vehículo, más cara sale la homologación. No es lo mismo homologar tres cosas que siete.

Qué aparece en la ficha técnica

Cuando te devuelven el vehículo homologado, la ficha no dice «instalación de camperización». Dice cada componente, uno a uno, con marca y medidas.

En la mía figuran, entre otros, la batería AGM de 100 Ah, la claraboya de techo Fiamma, la ducha con sus medidas exactas y la ventana de la puerta lateral corredera con su marca correspondiente.

Es decir: cada elemento que modifica el vehículo original queda registrado por separado y asociado a esa ficha para siempre. Si algún día lo vendes, ahí está todo.

Lo que aprendí del proceso

Yo no hice el trámite personalmente: pagué a un profesional autorizado para que lo gestionara. Y visto lo exhaustivo que es el proceso, no me arrepiento.

Lo que sí te recomiendo es preguntar antes de comprar. Si un componente no tiene marcado CE o no viene con la documentación del fabricante, el ingeniero no puede certificarlo — y entonces o lo quitas o no homologas. Descubrirlo cuando ya está instalado y atornillado sale caro.

Ocho meses: cómo fue en realidad

Tardé unos ocho meses en dejarla al 90%.
No fueron ocho meses seguidos de trabajo. Algunos días le metía cuatro horas, otros ocho, y cada cuatro o cinco días tenía que parar para ir a comprar material. Ese ir y venir es lo que más alarga el proceso, mucho más que el trabajo en sí.

Y ese 90% es importante: una camper nunca se termina del todo. La ducha, por ejemplo, la compré después, aunque el hueco y el aislamiento del agua ya estaban preparados desde el principio.


Si te planteas hacerlo, cuenta con que el plazo real es bastante más largo que el que tienes en la cabeza ahora mismo.

Preguntas Frecuentes

¿Cuánto cuesta camperizar una Ford Transit?

En mi caso, unos 7.000 € solo de camperización, sin contar la furgoneta. Sumando el vehículo —una Transit de carga de esa época está hoy entre 3.000 y 5.000 €— el proyecto completo sale por 10.000 a 12.000 €.
Esa cifra es haciéndolo tú mismo. Encargándolo a un taller, la mano de obra se suma aparte y el total sube bastante.

¿En qué se va la mayor parte del dinero?

En madera y aislamiento: más de 3.500 €, más de la mitad del presupuesto. Los listones y el contrachapado fenólico de los muebles, el DM del suelo, el vinílico y el aislante se comen el grueso sin que lo veas venir, porque vas comprando poco a poco.
La gente suele calcular la batería, la placa y el inversor, que se ven en la factura de golpe, y subestima la madera, que llega en veinte compras pequeñas.

¿Cuánto se tarda en camperizar una furgoneta uno mismo?

A mí me llevó ocho meses llegar al 90 %, trabajando sin horario fijo: unos días cuatro horas, otros ocho. Y cada cuatro o cinco días había que parar a comprar material.
Ese es el dato que casi nadie cuenta: el tiempo no se pierde montando, se pierde esperando material y cortes.
Ese es el dato que casi nadie cuenta: el tiempo no se pierde montando, se pierde esperando material y cortes.

¿Cuánto cuesta homologar una camper?

Alrededor de 100 € por cada elemento que declares. Como se homologa ítem por ítem —ventana, claraboya, calefacción, muebles, instalación— el total depende de cuántas cosas metas en la ficha técnica.
Conviene tenerlo claro antes de empezar, porque hay elementos que si no están homologados te obligan a desmontarlos.

¿Qué no volvería a comprar?

El sistema de agua caliente por intercambiador de calor del motor, que me costó cerca de 1.000 €. Hay que arrancar la furgoneta y tenerla veinte minutos en marcha para que salga agua apenas templada durante cinco segundos. Con ese dinero montaría un calentador de gas.

¿Merece la pena camperizar una furgoneta antigua o comprarla ya hecha?

Depende de qué valores más. Camperizándola tú controlas cada decisión, aprendes la instalación y luego sabes repararla, pero pagas con meses de trabajo y con errores que cuestan dinero.
Comprada ya hecha te ahorras todo eso, pero heredas los criterios de otro y, si algo falla, no sabes por dónde va el cable.