Instalación eléctrica y paneles solares

Primeros pasos de la instalación eléctrica

La instalación eléctrica empezó por lo básico: un panel solar de 150 W y una batería AGM de 100 Ah. Con eso monté el primer sistema funcional de la furgoneta. Para organizar las líneas eléctricas fabriqué un pequeño cuadro eléctrico casero con un tablero de madera de unos 50 cm de largo por 30 cm de alto aproximadamente. En ese tablero instalé una fusilera de entre 15 y 20 fusibles pequeños, con la idea de separar cada consumo por línea y protegerlos desde el inicio de la instalación.

Desde la batería, el positivo pasaba primero por su fusible general y, a partir de ahí, se repartía hacia los distintos circuitos. Cada consumo importante tenía su propio fusible: la bomba de agua contaba con uno dedicado, mientras que la calefacción estacionaria llevaba sus propios fusibles, que ya venían incluidos con el equipo. Este planteamiento inicial no seguía ningún esquema complejo, pero permitió tener el sistema ordenado, localizable y relativamente fácil de modificar más adelante.

Distribución de fusibles e iluminación

Después de la calefacción estacionaria, el resto de la instalación se organizó mediante fusibles independientes según el consumo. Para la iluminación instalé tres tiras de LED repartidas por toda la furgoneta: una en la zona de entrada, con algo más de potencia y luz blanco-amarilla, y dos tiras más colocadas bajo los muebles altos. Estas tres tiras se protegieron con dos fusibles: uno dedicado a la tira delantera y otro para las dos tiras traseras, con valores bajos de amperaje, entre 2,5 y 3 A aproximadamente.

arcón con calefacción estacionaria

Además, se añadió un fusible dedicado para un inversor pequeño de entre 150 y 200 W, suficiente para consumos puntuales, y un par de fusibles más para varias tomas USB repartidas en el interior. A la salida del borne positivo de la batería se instaló un fusible de mayor calibre que alimentaba toda la instalación, mientras que el negativo se conectó directamente a masa de la propia furgoneta.

Durante la instalación eléctrica no hice apenas fotos del proceso. En ese momento la prioridad era que el sistema funcionara y resolver los problemas según iban apareciendo, no documentar cada paso. Muchas decisiones se tomaron sobre la marcha y con los medios disponibles, algo habitual cuando montas una furgoneta para usarla y no para enseñarla. Por eso, esta parte del proyecto se explica desde la experiencia y el uso real posterior, más que desde un seguimiento visual paso a paso, pero dejo una imagen ilustrativa de lo que se hizo mas o menos esto.

Instalación del panel solar

La instalación solar se hizo con un único panel de 150 W. Primero se subió el panel al techo con cuidado y se marcaron los bordes para colocar los cuatro soportes, que se compraron aparte. Estos soportes se pegaron directamente al techo con silicona específica o Sikaflex, dejándolos secar al menos 24 horas antes de colocar el panel. Una vez fijado, se realizó la perforación para el pasamuros, que también se selló con la misma silicona, permitiendo que los cables bajaran directamente al interior a la altura del mueble central, donde estaban el cuadro eléctrico y la batería.

paneles solares para camper

Los cables del panel se conectaron a los que bajaban al interior mediante terminales, y de ahí al regulador solar. En este punto se siguió el orden correcto de conexión: primero la batería al regulador y, una vez detectada, el panel solar. Esto viene indicado claramente en todos los reguladores. El regulador utilizado era un modelo sencillo de tecnología PWM, pensado para una potencia máxima aproximada de 150 W. No es el sistema más eficiente, pero cumplió su función dentro de una instalación simple y limitada.

Con el tiempo entendí que los reguladores PWM cumplen su función en instalaciones muy básicas, pero tienen limitaciones claras en rendimiento y aprovechamiento del panel. En condiciones reales —poca luz, días nublados o baterías descargadas— no sacan todo el potencial de la instalación. Por eso, en sistemas más cuidados o con mayor consumo, los reguladores de tipo MPPT son una mejor opción: aprovechan mejor la energía del panel y cargan la batería de forma más eficiente. En mi caso, el regulador PWM funcionó, pero hoy no volvería a elegirlo para una instalación pensada a largo plazo. Además aclarar que la batería de AGM de 100Ah se queda un poco corta, es decir sirve pero solo para los consumos básicos, y si está bien para usar la calefacción toda la noche.

Esta fue mi primera instalación eléctrica real, con sus límites y errores, y es la base de muchas de las averías que explico más adelante.

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