El diseño y la construcción de los muebles los hice yo mismo, sin experiencia previa en carpintería. Aprendí sobre la marcha viendo tutoriales y vídeos en YouTube, y para poder trabajar con más precisión compré una mesa semiprofesional donde montar la sierra circular, además de usar herramientas básicas como caladora y taladro.

La base del mobiliario fueron dos arcones traseros que construí primero con un esqueleto de listones de madera y después recubrí con contrachapado fenólico marino, un material resistente a la humedad, los cambios de temperatura y el paso del tiempo. Ambos arcones tienen acceso frontal mediante tapa o puerta horizontal: en uno instalé la calefacción estacionaria Autoterm Planar, y en el otro alojé dos depósitos de agua limpia de 50 litros cada uno junto con la bomba de agua. Estos arcones cumplen varias funciones: sirven como bancos para sentarse, como base de la mesa y, al abatir la tabla central, se transforman en una cama de dos plazas, utilizando el ancho de la furgoneta como largo y con una anchura final de 1,35 m.


Construcción y ajuste de los muebles superiores
Los muebles altos de almacenaje los construí siguiendo la misma lógica que el resto del mobiliario: sencillez, ligereza y funcionalidad. Están pensados para aprovechar el espacio sin cargar visualmente el interior ni restar altura útil. Los fabriqué con materiales ligeros y los fijé directamente a la estructura de la furgoneta, priorizando que quedaran bien sujetos para evitar ruidos y movimientos en marcha. Su función es puramente práctica: guardar lo imprescindible y tenerlo siempre a mano, sin complicaciones ni soluciones innecesarias.
Este mueble forma parte de la transformación completa de la furgoneta.

Mueble central con batería y almacenaje
El mueble central lo construí principalmente como zona de almacenaje y como elemento de paso para separar ambientes entre la ducha y el arcón-cama trasero. En la parte inferior alojé la batería AGM junto con el regulador y un pequeño cuadro eléctrico. A media altura añadí un estante pensado para guardar ropa u otros objetos de uso diario. En la cara del mueble que da a la ducha instalé por el interior las tuberías flexibles de agua fría y caliente —azul y roja respectivamente— junto con el hueco para el termostato, encargado de regular la temperatura del agua según la posición seleccionada.

La construcción se hizo siguiendo el mismo sistema que los arcones: primero fabriqué fuera de la furgoneta un esqueleto de listones de madera y, una vez terminado, lo instalé en su posición definitiva. A partir de ahí tomé las medidas reales de las paredes laterales y de las dos puertas frontales —una superior y otra inferior— para cortar y ajustar los paneles. Estos se fijaron atornillando desde el interior hacia el exterior del mueble, de forma que los tornillos no quedaran visibles. Las puertas se colocaron al final del proceso, usando bisagras pequeñas a la vista.
Mueble de la encimera y fregadero
El mueble de la encimera lo diseñé una vez colocados los arcones y el mueble central de la batería, midiendo el espacio libre que quedaba en la zona de entrada. Lo planteé con almacenaje inferior y un cajón para cubiertos, platos y otros utensilios. El cajón lo reutilicé de un escritorio infantil de IKEA; únicamente compré los carriles para poder instalarlo y asegurar una apertura y cierre correctos.

Al igual que los arcones, el mueble se construyó partiendo de un esqueleto de listones de madera. Una vez montada la estructura, se fijó al suelo de la furgoneta taladrando los listones y el propio suelo, utilizando tornillos tipo bulón, tuercas y arandelas planas y de presión para que quedara bien anclado. Después se midieron y colocaron los laterales, atornillados desde el interior para que no quedaran tornillos visibles por fuera. El frontal del mueble se resolvió con dos puertas con bisagras pequeñas a la vista. Para los laterales utilicé contrachapado no fenólico, que recubrí con una lámina fina de melamina blanca pegada con cola de carpintero, mientras que las puertas se cortaron a medida a partir de tablero ya forrado en melamina blanca.
La encimera se hizo a partir de un tablero de compensado forrado en melamina gris, comprado ya con ese acabado. Sobre ella se instaló el fregadero y el grifo, realizando el hueco correspondiente. El desagüe se conectó al depósito de aguas grises, colocado aproximadamente a mitad del largo de la furgoneta en el lateral izquierdo. Este depósito cuenta con un grifo para su vaciado manual.
Todo el mobiliario de la furgoneta se construyó siguiendo la misma idea: aprovechar al máximo el espacio disponible, usar materiales sencillos y resolver cada mueble según su función real. No hubo planos cerrados ni soluciones de catálogo, sino decisiones tomadas sobre la marcha, midiendo, probando y corrigiendo hasta que todo encajó. El resultado es un conjunto de muebles hechos a mano, pensados para el uso diario y adaptados a las limitaciones reales de la furgoneta, tanto en espacio como en medios.
